PUBLICATIONS

La participación del sector privado en el postconflicto

Por: José Germán Mejía Fichman.

Conversación sobre el postconflictoPor iniciativa de los profesionales egresados de universidades del exterior el 19 de Mayo se llevó a cabo un conversatorio facilitado por el Gobernador del Atlántico Eduardo Verano de la Rosa y figuraron como panelistas Carlos Enrique Cavelier (Alquería), Gabriel Coindreau (Femsa Colombia), Luis Fernando Alarcón (ex-Minhacienda) y Fabio Villegas (Todos por la Paz).

La conclusión más importante de la velada es que lo más difícil no es la firma de la paz, ni los acuerdos que se consignen. Hay suficientes participantes en las negociaciones y los acuerdos serán revisados por el Congreso, la Corte Constitucional y la ciudadanía, además de todos los observadores internacionales que están ayudando al proceso.

Lo más complejo y difícil, al igual que ha pasado en otros países con procesos similares, viene después de que todo se haya firmado y avalado en las respectivas instancias. El verdadero desafío es cómo vamos a lograr la reintegración no solamente de los firmantes. Lo grande es reincorporar a los desalojados y a los millones de colombianos que han estado tan alejados que nunca han recibido servicios públicos, educación, salud o acceso a mercados. Muy inspiradoras las iniciativas que presentaron los panelistas. Desde hace ya varios años Femsa y Alquería vienen generando cambios en las zonas donde escogieron estar activos con resultados verdaderamente admirables.

Con frecuencia se olvida que la creación de valor, la generación de empleo, la construcción de empresa es lo que el sector privado sabe hacer. No podemos ignorar que hace miles de años antes de que nos inventáramos el Gobierno, antes de que nos imagináramos un cuerpo legislativo, antes de que nombráramos jueces, hubo emprendimiento. Los empresarios llegamos primero y luego nos inventamos lo demás. Los empresarios somos la locomotora que mueve el progreso y la prosperidad. Lo demás son facilitadores así no siempre estemos de acuerdo con el resultado de sus acciones. Y aún en ese caso tenemos la responsabilidad de elegirlos.

Claro, podemos abrir otras conversaciones y decir que para poder cumplir nuestra misión de empresarios necesitamos condiciones propicias y podemos escoger no hacer nada hasta que a nuestro juicio las condiciones nos gusten. Como sociedad tenemos una responsabilidad irrenunciable de construir un país del cual estemos orgullosos y desde el sector privado no podemos esperar a ser los últimos en llegar con soluciones. Invito a todos los empresarios que aun no han incluido el Post-conflicto en sus conversaciones a hacerlo, a conversar con sus colegas, con sus proveedores, con sus clientes, con sus grupos de interés. Estoy seguro que somos capaces de generar soluciones de alto impacto y que trabajando todos en ese propósito podemos dar un ejemplo al mundo.